jueves, 6 de septiembre de 2007

El rol del dueño


Los marxistas creen que el verdadero trabajo en una empresa lo hacen los obreros y que el dueño se apropia de parte de ese esfuerzo físico quedándose con una plusvalía y dando lugar a la necesidad de una lucha de clases que termine en la dictadura del proletariado.

Es notorio que los marxistas no entienden el rol del dueño, el rol del CEO, el rol del emprendedor. Y es más grave cuando entre los marxistas tenemos a nuestro Presidente de la República, al Ministro de Relaciones Exteriores, a la de Bienestar Social la cúpula del PÑIT-CNT y a varios dirigentes universitarios.

El dueño de la empresa, o el Gerente General en su caso es el factor fundamental del negocio. Los trabajadores fabrican el producto, pero hay alguien que arriesga su propio dinero o sus bienes en garantía para que ellos suceda, que organiza el trabajo, asigna responsabilidades, tiene una visión de futuro y hacia allí dirige sus esfuerzos. Por saber además como vender el producto, como financiarlo y como hacer para coordinar todos esos esfuerzos internos y luchar contra la competencia, es que el dueño gana su sueldo. Se le llama “ganancia” y no “salario”, pero es la misma recompensa a su labor.

Los marxistas creen que esa tarea implica “explotar” a los trabajadores. No se dan cuenta que es la mente, no los músculos, lo que genera riqueza. El dueño gerencia. Eso implica tomar las decisiones más importantes e integrar todas las operaciones de la empresa: decidir que producir, a que precio vender, a quien venderlo y mucho más.

Un obrero le preguntó al Gerente General de una importante empresa por qué ganaba 10 veces menos que él. El Gerente le respondió: “Si usted comete un error grave es probable que usted pierda su empleo. Si yo cometo un error grave, es probable que 300 personas pierdan su empleo. Por eso gano 10 veces más que usted, y creo que es poco”.

Nuestra sociedad ha despreciado el rol del dueño, por eso sólo 7% de la población quiere serlo. Si comprendemos el verdadero aporte de quien asume riesgos, de quien innova y decide, seguramente estimulemos más emprendimientos, para, algún día, ser todos un poco más ricos.

Dr. Guillermo Sicardi, MBA

gsicardi@adinet.com.uy
http://sicardi.blogspot.com

sábado, 1 de septiembre de 2007

Sucios, Feos y Malos


Abraham Lincoln, el 16° Presidente de los EEUU (1861-1865), abolió la esclavitud y restauró la unidad federal luego de la Guerra Civil contra la secesión. Nació en una zona rural muy pobre y se graduó en derecho formándose como autodidacta. Superó adversidades y se superó a si mismo en todo momento. De esas experiencias personales y como servidor público, escribió el siguiente decálogo:

1. No se puede crear prosperidad desalentando la Iniciativa Propia.
2.
No se puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.
3.
No se puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
4.
No se puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
5.
No se puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario
6.
No se puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.
7.
No se puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.
8.
No se puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.
9.
No se puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia (libertad) e iniciativa.
10.
No se puede ayudar a los hombres permanentemente, realizando por ellos lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.

Nuestra sociedad aplica el antidecálogo. Por eso nos parecemos menos a los países prósperos y más a los países harapientos.

1. Creemos que es mejor ser empleado público (63%), que empresario (7%)
2.
Creemos que el rico vive del pobre y es exactamente al revés
3.
Creemos que las inversiones extranjeras son malas (61%) y queremos limitar el crecimiento de las empresas agrarias.
4.
Creemos que es bueno “que pague más el que tiene mas”, pero no queremos reconocer que el que tiene mas es porque “es” más y “hace” más.
5.
Creemos que la riqueza no hay que crearla, hay que repartirla y para eso creamos los Consejos de Salarios y el IRPF
6.
Creemos que podemos gastar más de lo que tenemos y el Estado uruguayo sigue endeudándonos para pagarles a los empleados públicos sus inmerecidos sueldos, aguinaldos, licencias y beneficios.
7.
Creemos en la lucha de clases. Los principales dirigentes del PIT-CNT y del gobierno la defienden o al menos no la repudian.
8.
Creemos en el “mas o menos”, en la cosa mal hecha, en la mediocridad aceptable.
9.
Creemos que es bueno que otros tomen las decisiones por nosotros. Y así vemos buena la reforma de la salud, la intervención estatal en la educación, los monopolios y los controles burocráticos. Todo ello limita la libertad individual.
10.
Creemos que hay que cubrirle las “necesidades” a la gente, en vez de creer que cada uno debe cuidar de uno mismo. El ingreso ciudadano, las prebendas y las limosnas, hacen que la gente no desarrolle sus propios talentos y virtudes, sino sus vicios.

Este antidecálogo no es propiedad de este Gobierno, es propiedad de nuestra sociedad. Si esto sigue así, nos transformaremos en los mismos marginales que consagrara el film de Ettore Scola y seremos cada vez más Sucios, cada vez más Feos y cada vez más Malos.

Dr. Guillermo Sicardi, MBA
gsicardi@adinet.com.uy

jueves, 23 de agosto de 2007

¿Qué hacen los que HACEN?


La mayoría de los uruguayos se equivocan, y en especial los que se titulan de “izquierda”, cuando creen que la principal motivación de un emprendedor es hacer dinero. La realidad indica que su principal motivación es obtener un logro.

Los hacedores tienen metas, muchas de ellas desafiantes y hasta vistas como imposibles para la mayoría de los mortales. Pero su visión, auto confianza y determinación hacen que esa quimera se transforme en una simple rutina de ejecución cotidiana.

Los que hacen se quejan poco y hacen mucho. No pierden tiempo en lamentaciones sino que lo invierten en acciones. Desde las más simples a las más osadas. Pero no se quedan quietos. Son personas que en sus casas arreglan el jardín, juegan con sus hijos, planifican actividades y reciben a sus amigos. Y en su trabajo siempre traen una nueva idea, mejoran un proceso, visitan un nuevo cliente y aprenden a hacer las cosas de manera diferente.

Los que hacen usan un léxico muy particular. Su vocabulario incluye palabras ricas y elimina palabras pobres. Dicen “Lo hice” y no “Hay que hacer”. Dicen “yo” y no “nosotros”. Prefieren pensar en “crecer” en lugar de pensar en “repartir”. Para el hacedor, “todo tiempo pasado fue peor”. No temen al futuro puesto que son ellos quienes lo construyen y nadie puede temer a su propia creación.

En cambio los que no hacen, temen. Y para compensar el temor a su propia incapacidad de acción, ellos se asocian. Lo hacen con otros no hacedores lo que es sinónimo de perdedores. Y son los perdedores los que frenan su propio progreso y por lo tanto, el progreso de sus familias y así, el progreso de un país. Sus palabras favoritas son “trataré”, “mañana”, “solidario”, “humilde”, “desinteresado”, “conforme”, “seguro” y “repartir”.

Imite a los hacedores y repele a los perdedores. Aprenda de ellos. Respételos y estimúlelos a hacer más. Si usted no tiene estas virtudes, al menos no las menosprecie. Son las que les permiten a Usted y a mí, vivir mejor. Y es gracias a ellos.

Dr. Guillermo Sicardi, MBA

gsicardi@adinet.com.uy

domingo, 19 de agosto de 2007

Por que las empresas contratan un Coach


Mohammed Ali (Cassius Clay) peleó contra Sonny Liston por el titulo mundial de los pesos pesados en 1964. Cuando terminó el sexto round Alí estaba totalmente agotado, ni siquiera podía levantar los brazos ni pararse. ”Me voy a casa” le dijo a Angelo Dundee, su Coach y Manager. “No voy a continuar”. Angelo Dundee pasó su cuerpo sobre las sogas y le gritó: Levántate y no vuelvas hasta que seas el campeón mundial de los pesos pesados” y lo empujó hacia el centro del ring” . Alí se levantó, pero Sonny Liston no respondió a la campana y Ali se consagró campeón mundial.

Cuando le preguntaron a Alí que lección había aprendido de este suceso respondió: “la mayor lección que aprendí es que siempre hay que tener a alguien que a uno lo aliente y lo empuje y le haga hacer cosas que ni uno mismo pensaba que podía hacer”
Al igual que los deportistas de alta competencia, los dueños de empresas, gerentes, profesionales y directores están recurriendo a la contratación de un Coach para que les ayude a mejorar su performance.

El Coach, a diferencia de los Gerentes, tiene una visión externa y descontaminada de la marcha de la empresa que le permite tratar con sus ejecutivos los temas que éstos no pueden discutir con sus empleados y ni siquiera con sus socios.

Por esta misma razón le permite mirar el futuro sin los apegos a las tradiciones del pasado, muchas veces influenciadas por factores familiares vinculados al fundador. El Coach le ayuda a trazar y ejecutar un Plan Estratégico realista..


Al igual que un personal trainer, lo “saca de la cama” para hacer ejercicio. El Coach presiona a los más altos directivos a focalizarse en lo que hay que hacer, cosa que el personal de línea no puede o no se anima.

Juntos eligen los mejores Indicadores de Gestión y establecen un sistema de premios y reconocimientos para que la organización crezca y madure.

Como muchos gerentes y dueños ocupan sus posiciones basados casi exclusivamente en sus conocimientos técnicos o por su experiencia práctica, el Coach les brinda herramientas de gestión para que no todo quede librado a la intuición.

Trabajar con un Coach es una experiencia muy gratificante. Le ayuda a tomar decisiones en menos tiempo, a tener una visión diferente de un problema y sobre todo, a construir su propio futuro.

Como dijo Miguel de Unamuno, "Es mejor pensar que somos padres de nuestro porvenir, que hijos de nuestro pasado"


Dr. Guillermo Sicardi, MBA
Corporate Coach
Gsicardi@solution.com.uy

domingo, 12 de agosto de 2007

El precio de los ganados y el precio de los perdidos



El Uruguay sigue produciendo más y más carne vacuna y el valor de los rumiantes crece día a día. Sin embargo, en el mismo Uruguay, cada día se producen menos neuronas y el precio del talento cae día a día, lo cual invita a emigrar.

Es triste ver como una vaca se cotiza más que una buena idea. Es triste ver como se invierte más en pasturas que en innovación, tecnología o conocimiento. Es triste ver como nuestros jóvenes se postulan de a miles para ser empleados públicos; justamente el lugar donde nunca aplicaran innovación, tecnología ni conocimiento.

El Ministro Astori hizo énfasis en estos temas en un almuerzo organizado por la B´nai B´rith donde comentó estas cifras:

“En la industria uruguaya sólo una fracción de poco mas del 30% hizo alguna actividad innovadora. De las empresas que innovaron, el 73% tienen una capacidad innovadora baja. Sin embargo existe un grupo reducido pero con potencial en sectores intensivos en conocimientos”. “Los países que apostaron a la producción intensiva en conocimiento (como Australia o Finlandia) registraron un mayor crecimiento que aquellos países que no lo hicieron (como Uruguay y América Latina”).

Agregó el Ministro, que “El nuevo concepto de competitividad no se da solo por el tipo de cambio o los precios baratos de mano de obra o recursos locales, sino por la combinación de 4 elementos: Inversión, Innovación, Internacionalización y Recursos Humanos competitivos con buenas relaciones laborales.”

Justamente el Larta Institute de Los Ángeles, California, (www.larta.org) es una organización especializada en conectar a emprendedores, investigadores y empresas innovadoras, con inversores, grandes corporaciones, agencias gubernamentales y sobre todo, acceso al mercado de los Estados Unidos.

Larta administra programas de comercialización global para innovadores en tecnología aplicada. Les acerca a los inversores y grandes empresas proyectos de última tecnología provenientes de instituciones de investigación, programas financiados por los gobiernos, universidades o emprendedores individuales. Tienen una red de contactos de negocios (network) muy bien desarrollada durante casi 15 años. Ellos saben que puerta golpear, lo entrenan para hacerlo bien y le ayudan a conseguir el financiamiento.

Es muy oportuno que organizaciones como Larta Institute puedan operar en Uruguay y en la región. Si así lo hacen, probablemente dejemos de preocuparnos por el precio de los ganados y empecemos a ocuparnos del precio de los perdidos: el tiempo perdido, los mercados perdidos y los talentos perdidos.


Dr. Guillermo Sicardi, MBA
gsicardi@adinet.com.uy
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PD: Por más información sobre las actividades de Larta Institute, envíe un mail a gsicardi@solution.com.uy

lunes, 30 de julio de 2007

Resultoría, no consultoría


La consultoría y los consultores han desarrollado una mala fama por decir lo que hay que hacer, pero no lo hacen ellos mismos; por cobrar altos honorarios a cambio de suculentos informes y por poner al frente de proyectos a individuos muy ilustrados, pero que nunca se embarraron las manos.

Resultoría es más que consultoría. Implica un compromiso con la acción y con los resultados que Usted tiene que lograr en su empresa. El Resultor es parte del proyecto. Diseñan juntos la estrategia y está allí para implementarla. Sólo en la ejecución se ve si la estrategia es buena.

Como realmente cree en lo que hace, el Resultor está dispuesto a compartir los riesgos y asociar parte de sus honorarios al resultado del trabajo. Al Resultor le gusta la acción. . Esto implica un actuar directo en la línea, codo a codo con los Gerentes y los dueños, e incluso asumiendo el management durante un tiempo determinado, hasta que las cosas vuelven a su cauce. Utilizan su alta formación académica y la experiencia acumulada de éxitos y fracasos, para que su curva de aprendizaje sea más rápida. Entrena y trasmite su know how en la acción, no solo en una sala de capacitación.

La Resultoría implica decir las cosas por su nombre. “Quedar bien” con el cliente no es decirle lo que quiere oír, sino lo que tiene que hacer y cambiar para poder crecer o subsistir. La Resultoría implica ir a fondo en los temas, mantener los principios y la estrategia firme en los momentos de duda. Es apoyar a los Directivos a no perder el Norte, a mantenerse firmes.

Implica a veces asumir la gestión directa de una operación. Al igual que un conductor de Rally está preparado para manejar en superficies riesgosas y desconocidas, el Resultor está preparado para tomar el volante durante esos tramos. Luego vuelve al asiento del co-piloto.

Trabajar con un Resultor es algo diferente a lo que la mayoría de las personas están acostumbradas. Y para obtener el mayor provecho de esta relación, también Usted debe estar preparado.

Al igual que en el desayuno americano donde se comen huevos con tocino, usted tiene a la gallina que colabora con los huevos y sigue viva. Pero también tiene al cerdito. La diferencia es que el cerdito … se juega la piel.


Dr. Guillermo Sicardi, MBA
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miércoles, 25 de julio de 2007

Al futuro arrastrados de un caballo …


El Ministro de Ganadería José Mujica, el más popular, el más admirado y el más votado, ha contratado a un herrero de gran talento para que pueda diseñar un arado cuyos planos serán difundidos gratuitamente para que cada paisano pueda reconstruirlo con poco dinero y así mejorar la productividad de su pequeño predio.

Esto lo hace para ayudar a esta gente a competir contra los tractores y las multinacionales que los fabrican, ya que “todo paisano tiene un perro y un caballo” y de esta manera puedan seguir trabajando la tierra.

Me gustaría pensar que además de caballo y perro, esta gente también tiene cabeza. Y por poca formación que tengan ya se deben dar cuenta que con estos enseres medievales que el Ministerio les ofrece, no van a poder competir ni ahora ni nunca con la tecnología, el conocimiento y las habilidades gerenciales que utilizan los que administran en serio el negocio agropecuario.

Creer que la carne, la lana o la soja nos van a sacar de la pobreza es una triste ilusión.

Juan Enriquez Cabot de la Universidad de Harvard, nos dice que “un commodity, un bien básico o una materia prima, vale hoy el 20 por ciento de lo que valía en 1845. Y aquellos pueblos que siguen tratando de competir vendiendo materias primas sin conocimientos, son cada día más pobres.”

En 1985, México, Brasil, Argentina y Corea generaban más o menos el mismo número de patentes anuales que Estados Unidos. En 1999 IBM generó 2.685 patentes en EEUU y 167 países del mundo juntos generaron menos; apenas 2.500 patentes. Eso quiere decir que una sola compañía puede generar más conocimiento y vender más patentes que 167 países juntos. Ya en los años 40 Einstein afirmaba: "Todos los imperios del futuro van a ser imperios del conocimiento, y solamente serán exitosos los pueblos que entiendan cómo generar conocimiento y cómo protegerlo; cómo buscar a los jóvenes que tengan la capacidad para hacerlo y asegurarse que se queden en el país”.

No creo que patentando arados generemos riqueza. El Ministro debe entender que lo que hay que arar no es la tierra sino la mente de los uruguayos. Y allí sembrar deseos de superación personal y no mediocridad; estimular la generación de riqueza individual y no repartir pobreza colectiva e integrarnos a un mundo global, no aislarnos.

Tal vez así, algún día, tengamos la oportunidad de despedirnos del arcaico arado y dejemos de despedirnos de nuestros mejores hijos, que emigran a los países donde estas ideas ya fueron plantadas y han germinado.


No podemos entrar en el futuro arrastrados por la fuerza bruta de un caballo.

miércoles, 18 de julio de 2007

José, el emprendedor

José, el Emprendedor

José Santos es un emprendedor. Fue durante muchos años socio de la Cooperativa de Trabajo Américo Caorsi en Tacuarembó, la cual fue cayendo en una profunda crisis financiera, que arrastró tras de sí una crisis de hábitos, conductas y valores que la pusieron al borde de la quiebra.

Un grupo de socios emprendedores quisieron revertir la situación y supieron usar la inteligencia y la hidalguía para salvar un patrimonio y una historia personal y familiar con el apoyo externo, dejando de lado falsos orgullos y falsas solidaridades.

José era camionero de una empresa que perdía plata administrando su propia flota. La consultora les ofreció a todos por igual la oportunidad de comprar esos camiones y montar su propia empresa, dándole a quien los comprara la prioridad en la contratación de sus servicios, en igualdad de condiciones con la competencia.

José aceptó el desafío. Con grandes dudas, se acercó a preguntar, a buscar información, que es el primer paso que da un buen emprendedor. Luego le ayudamos a hacer un plan de acción, una lista de potenciales clientes y visitarlos. Averiguó los precios de la competencia y preparó un sencillo presupuesto y control de costos. Los números daban. Pero había que asumir un riesgo.

José consultó a sus amigos. Muchos de los cuales eran sus “compañeros” de trabajo, sus “socios”, aquellos quienes compartían un mismo espíritu “solidario”. Lo que escuchó de ellos fueron las típicas voces derrotistas de los uruguayos: “Estás seguro?”, “Vas a dejar este empleo? “En dos meses devolvés el camión”.

Sin embargo José escuchó otras voces. La primera, la suya propia. Y la de un grupo de personas que son sus verdaderos socios, sus verdaderos amigos y los verdaderos cooperativista, que lo alentamos, lo asesoramos y lo apoyamos, para que José sea hoy un Empresario., sí con mayúsculas.

Antes José pedía, hoy da. Antes José demandaba, hoy ofrece. Antes José dependía de la suerte de otros, hoy depende de sí mismo. El Uruguay necesita más Josés y más gente como la que lo apoyamos a concretar sus sueños.

José y sus amigos son un ejemplo para su ciudad, para su país, y para los 70.000 jóvenes que acaban de inscribirse para ser unos muertos en vida: empleados públicos del BSE.

Espero que estos jóvenes le conozcan y le imiten. Gracias, José.


Dr. Guillermo Sicardi, MBA
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miércoles, 11 de julio de 2007

Nuevos Aires ... Buenos Aires


Nuevos Aires … Buenos Aires


Mauricio Macri, el liberal, ganó las elecciones para Gobernar la Provincia de Buenos Aires. Nuevos Aires soplan por el Plata. Y son Buenos Aires.

Lo son porque dicen, sin tapujos, que quieren gobernar con pautas eficientes y profesionales, no con pautas “políticas”, que han sido sinónimo en estas latitudes, de despilfarro, populismo, corrupción e ineptitud.

Macri es un profesional de la Administración. Formado en una familia de empresarios, con un título de Ingeniero y con 12 años de Presidente de Boca Juniors, ha sabido organizar equipos, administrar recursos y obtener resultados.

Viene del mundo empresarial, donde las reglas del comercio se basan en lograr acuerdos ganar – ganar. Sabe que el dinero es un recurso escaso y cuando un accionista o un contribuyente hace su aporte, quiere un retorno de su inversión.

Macri lee a Ayn Rand. Esta filósofa de nacionalidad rusa que supo escapar de las garras del comunismo (o del socialismo real o del progresismo o como quiera llamársele), y fue a vivir a los Estados Unidos donde fundó el Objetivismo, una corriente de pensamiento basada en el principio de la responsabilidad individual y del egoísmo racional. Esto implica que las personas deben procurar su propia felicidad y que en tal propósito, no sólo no hacen daño a los demás, sino que ayudan a mejorar la sociedad en su conjunto.

Macri cree en el individuo, no en el colectivismo. Defiende los derechos individuales por encima de los “sociales”, ya que cree, como buen liberal que es, que el hombre está por encima de partidos políticos, de sindicatos o de asociaciones de cualquier tipo.

Del otro lado está Kirshner, el populista, el demagogo, el totalitario. Y a su lado están todos aquellos que simpatizan con los populismos, con los socialismos y con cualquier otra forma de gobierno que ponga al individuo, su energía y su responsabilidad en segundo plano.

Es una buena noticia que estas ideas liberales soplen por el Río de la Plata. Son Nuevos Aires en una región estancada. Que la fuerza de estas brisas sean tormentas y lleguen hasta nuestras costas. Nosotros también necesitamos Buenos Aires.


Dr. Guillermo Sicardi, MBA
gsicardi@adinet.com.uy
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lunes, 2 de julio de 2007

Las Condiciones Necesarias para Emprender


A principios de junio estuve en Los Angeles y allí visité la USC - University of Southern California, una de las más prestigiosas y antiguas de la costa oeste.

Estuve reunido con Thomas O'Malia, Director del Lloyd Greif Center for Entreprenerial Studies a quien le pregunté cuáles eran las claves para que haya mas emprendimientos en una sociedad, puesto que en la zona de Los Angeles, California, se concentran la mayoría de los emprendimientos gracias al Sillicon Valley, Hollywood, el comercio con oriente, etc.

Me explicó que son necesarios tres requisitos:
  1. Una CULTURA de emprendimiento. Que emprender algo nuevo sea un comportamiento aceptado y adquirido en la sociedad. Un emprendedor debe ser un individuo bien visto por el valor que agrega a la sociedad con la innovación, la inversión, la creación de empleo y la calidad de vida que mejora en su entorno.

  2. Una INFRAESTRUCTURA adecuada. Que permita a la gente crear su propio empleo. Hay que facilitarle las cosas al emprendedor, desde los tr{amites burocráticos para crear su empresa, preparar su plan de negocios, conseguir financiamiento, etc.

  3. Una buena RED DE CONTACTOS. Empezando por casa. Que Papá y Mamá no le digan "Estas seguro que vas a dejar tu empleíto de 5000 pesos para desarrollar este software que quien sabe si te lo van a comprar?". Tienen que haber un completo sistema de apoyo a este proyecto que nace.
"Lo primero, lo más importante, es la persona, no el proyecto", afirmó OMalia. Sin embargo en nuestra cultura y en nuestro sistema bancario, nadie analiza a las personas que están detrás de los proyectos, se mira básicamente el flujo de fondos. Pero, quien lo va a cumplir si no es la gente que lo propone?.

Es notorio que en Uruguay estamos lejos, muy lejos de crear este entorno. El nuevo impuesto a los ingresos mal llamdo IRPF, la Ley de Fuero Sindical y sobre todo, el odio, la envidia y hasta el descrédito hacia el emprendedor, hace que la mejor opción sea ser empleado publico.

Lo más grave de nuestra cultura es que mata al emprendedor, la piedra fundamental de todo proceso de crecimiento. Pocos, muy pocos, entienden la importancia vital de su rol.


Dr. Guillermo Sicardi, MBA
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